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4/3/15

Inclusión educativa, una tarea de todos



Interesante material sobre “Inclusión Educativa. El desafío de Enseñar y Aprender, En y Para la Diversidad”, que nos habla sobre la definición de la UNESCO sobre Inclusión Educativa.

La implicación de toda la sociedad y del entorno educativo es fundamental para reducir diferencias, eliminar la discriminación y reducir la exclusión.




Corto hecho por un niño con Asperger que describe el viaje del autismo



Corto hecho por un niño con Asperger que describe el viaje del autismo.

Caillou - Como se siente un niño con autismo



Estudio sobre el estrés en las familias con personas con autismo


Las familias de las personas con autismo, se enfrentan en su vida cotidiana a muchos momentos y situaciones especialmente estresantes. Esta realidad y problemática fue abordada en la Jornada sobre “El estrés en las familias de personas con autismo” organizada de manera conjunta por la Federación Autismo Castilla y León y los integrantes del Programa de Actividades Comunitarias en Atención Primaria de la Sociedad Castellano Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria. Aquel encuentro de familias de personas con autismo consiguió recoger la información pertinente para realizar el estudio que se presenta a través de esta publicación obtenida vía AETAPI.

Este estudio presenta los datos obtenidos sobre el estrés de familias de personas con autismo y discapacidad intelectual asociada y las familias de personas con Autismo de Alto Funcionamiento, lo que es una representación del continuo ciclo de necesidades a las que se deben atender dentro del espectro del autismo, siendo conscientes de que las situaciones por las que atraviesan las familias no son las mismas y, por tanto no se puede pensar en que todo vale para todos.

Si quieres ver el estudio pincha aquí.

Descubren alteraciones en la corteza insular relacionadas con el Autismo


Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard y el Instituto Max-Planck de Neurobiología de Martinsried, han realizado un hallazgo trabajando en modelos de ratones modificados genéticamente, relacionado en cómo las alteraciones en la corteza insular del cerebro pueden estar directamente relacionadas con las alteraciones de tipo sensorial presentes en el autismo.

Nadine Gogolla y sus colegas en el laboratorio de Takao Hensch en la Universidad de Harvard han buscado alteraciones comunes de circuitos neuronales en modelos de ratones con autismo inducido. Se concentraron en la corteza insular, una estructura del cerebro que contribuye a las funciones sociales, emocionales y cognitivas. “Queríamos saber si podemos detectar diferencias en la manera en la que la corteza insular procesa la información en ratones sanos o con autismo“, afirma Nadine Gogolla, quien recientemente fue designada líder de un grupo de investigación en el Instituto Max Planck de Neurobiología.

Según la información de los investigadores, la corteza insular de los ratones sanos integra estímulos de diferentes modalidades sensoriales y reacciona más fuertemente cuando dos estímulos diferentes se presentan de forma concomitante (por ejemplo, un sonido y un toque). “Reconocemos una rosa más fácilmente cuando la olemos y la vemos que cuando nos limitamos solo a verla o a olerla”, dice Nadine Gogolla. Esta capacidad de combinar los estímulos sensoriales se vio afectado de manera consistente en todos los modelos de ratones con autismo. Curiosamente, en muchas ocasiones, un sentido solo provocó una fuerte respuesta, de tal manera que la adición de un segundo estímulo no añadió más información, es decir, un solo estímulo sensorial sobrecargó tanto el “sistema” que no se proceso el siguiente estimulo de forma adecuada. Esto es muy similar a la reminiscencia de la hiperreactividad sensorial experimentada por muchas personas con autismo. Los científicos descubrieron, además, que la corteza insular de ratones adultos con autismo inducido se parecía a los patrones de activación observados en los ratones de control (Es decir sin autismo) de muy corta edad. “Parecía como si la corteza insular de los ratones con autismo no hubiese madurado debidamente después del nacimiento”, dice Gogolla.

La corteza insular se puede comparar a un concentrador que combina información de tipo sensorial, emocional y cognitivo. De hecho, alteraciones en la ínsula han sido reportados también en personas con ansiedad, depresión, adicciones y en los Trastornos del Espectro del Autismo.

Para que este procesamiento sensorial múltiple funcione de forma adecuada, es necesario que la función cerebral encargada de controlar los aspectos excitatorios e inhibitorios se halle en equilibrio. Y es precisamente esto lo que en el estudio se ha encontrado alterado, y que está relacionado precisamente con la corteza insular, que en los ratones del estudio se apreció que ese equilibrio se encontraba alterado.

Para probar la influencia de esta reducción en el procesamiento sensorial, los investigadores dieron a los ratones el medicamento diazepam para aumentar la transmisión inhibidora en el cerebro. De hecho, este tratamiento, temporalmente, rescató la capacidad de la corteza insular para combinar los estímulos de diferentes modalidades sensoriales. Se establece el equilibrio entre la excitación y la inhibición en el cerebro después del nacimiento. Así, los científicos trataron los animales jóvenes durante varios días con Diazepam. Este tratamiento era eficaz en el restablecimiento de la capacidad de la corteza insular para la integración sensorial de forma permanente, incluso en ratones adultos que no recibieron ningún tratamiento adicional. Curiosamente, también el aseo estereotípico de los animales se redujo significativamente.

Todos los modelos de ratones con autismo investigados mostraron alteraciones en las moléculas inhibidoras. Sin embargo, las alteraciones fueron muy diversas. Mientras que en algunos modelos se redujeron ciertas moléculas, lo contrario era cierto en otro modelo. Estos resultados sugieren que el desequilibrio entre la excitación y la inhibición puede ser un factor importante en la neuropatología del autismo. Sin embargo, tendrán que ser cuidadosamente adaptados a cada subgrupo particular de autismo para terapias futuras. Por ejemplo, un aumento artificial de la inhibición a través de una droga como el diazepam en ratones sanos puede alterar el delicado equilibrio y crear cambios en la corteza insular similares a los observados en los modelos de autismo. Ya sea una estrategia terapéutica dirigida a mantener el equilibrio del cerebro entre la excitación y la inhibición podría ser útil y si es así, ¿cómo probar el estado de la balanza de excitación / inhibición y la forma de aplicar los tratamientos individualizados de los individuos?, tendría que ser establecido a través de nuevos estudios y pruebas pre-clínicas.

En lo relacionado a esta sobre-excitación sensorial, publicamos a principios de año un artículo relacionado con la dificultad de las personas con autismo para procesar simultáneamente sonidos e imágenes, y sobre la disfunción visual en el autismo y su relación con los problemas de integración sensorial, también dedicamos un artículo específico.

Todos los aspectos relacionados con la integración sensorial y el autismo están adquiriendo cada vez más y más relevancia, tanto es así, que algunos especialistas ya afirman que quizá debamos cambiar nuestra forma de definir el autismo, y verlo desde un punto de vista distinto, y entenderlo como un desorden o disfunción de tipo sensorial. En los artículos sobre la Estimulación Magnética Transcraneal, ya vimos, como a través de esta técnica, precisamente uno de los objetivos que se persigue es regular (sin fármacos) las alteraciones inhibitorias/excitatorias. Y en el estudio de Courchesne que publicamos sobre la alteración en la corteza cerebral y su relación con el autismo ya se mostraban precisamente áreas en al corteza cerebral que aparecían con una malformación de origen prenatal.

En cualquier caso, es un estudio preliminar que requiere de una mayor validación, pero abre una puerta importante a nuevas vías de investigación.

26/2/15

TED - Encontremos la valentía de abrirnos




Sin duda alguna TED ha venido a revolucionar la firma en que el conocimiento especializado se difunde. 

Una característica mayor del Síndrome de Asperger y de los demás Trastornos del Espectro Autista, es la comunicación. Esta información que TED nos da, puede ser atinada y valiosa.

¿Mejoran los niños con SA?


Con un tratamiento eficaz, los niños con SA pueden aprender a sobreponerse a sus discapacidades, pero aún pueden encontrar que las situaciones sociales y las relaciones personales son un desafío.

Muchos adultos con síndrome de Asperger son capaces de trabajar exitosamente en trabajos convencionales, aunque pueden continuar necesitando aliento y apoyo moral para mantener una vida independiente.

¿Se dispone de tratamientos para el Síndrome de Asperger?


No existe una cura para el síndrome de Asperger y los trastornos del espectro autista.
<<Nota Agregada. No se consideran una enfermedad, son una condición de vida. Asperger Colima>>
El plan de tratamiento ideal coordina terapias e intervenciones que cubren las necesidades específicas del niño en particular.

No existe un paquete de tratamiento ideal para todos los niños con AS, pero la mayoría de los profesionales de atención médica está de acuerdo en que la intervención temprana es lo mejor.

Un programa eficaz de tratamiento construye sobre los intereses del niño, ofrece un programa predecible, enseña tareas como una serie de pasos simples, involucra activamente la atención del niño en actividades altamente estructuradas, y brinda refuerzo de la conducta regular.

Este tipo de programa generalmente incluye:
• capacitación sobre habilidades sociales, una forma de terapia grupal que enseña a los niños con AS las habilidades que necesitan para interactuar más exitosamente con otros niños
• terapia conductual cognitiva, un tipo de terapia “hablada” que puede ayudar a los niños más ansiosos o explosivos a manejar mejor sus emociones y disminuir sus intereses obsesivos y rutinas repetitivas
• medicamentos, si fuera necesario, para enfermedades 
coexistentes como la depresión y la ansiedad
• terapia ocupacional o física para los niños con problemas de integración sensorial o mala coordinación motora
• terapia especializada del habla/ lenguaje, para ayudar a los niños que tienen problemas con la pragmática del lenguaje, el intercambio de la conversación normal, y
• capacitación y apoyo para padres, para enseñarles las técnicas de conducta para usar en el hogar.

¿Cuáles son algunos signos o síntomas comunes?


Los niños con síndrome de Asperger pueden tener el habla marcada por la falta de ritmo, una inflexión peculiar, o un tono monótono. A menudo carecen de la capacidad de modular el volumen de su voz para emular los alrededores. Por ejemplo, tal vez se les deba recordar que deben hablar suavemente cada vez que entren a una biblioteca o un cine.

A diferencia del gran retraimiento del resto del mundo que es característico en el autismo, los niños con Asperger están aislados debido a sus malas habilidades sociales e intereses limitados. Los niños con el trastorno reunirán grandes cantidades de información factual sobre su tema favorito y hablarán incesantemente sobre esto, pero la conversación puede parecer como una colección de hechos y estadísticas al azar, sin punto o conclusión. Es posible que se acerquen a otras personas, pero dificultan la conversación normal por medio de conductas excéntricas o tratando solamente de hablar de su interés único.
Muchos niños con síndrome de Asperger son muy activos en la primera infancia, y otros no alcanzarán hitos tan temprano como los otros niños respecto de habilidades motoras como pedalear una bicicleta, agarrar una pelota, o treparse a aparatos de áreas de juego.

A menudo son torpes y tienen mala coordinación con una marcha que puede parecer forzada o dando brincos.

Algunos niños con síndrome de Asperger pueden tener ansiedad o depresión al comienzo de la edad adulta. Otras afecciones que a menudo coexisten con el síndrome de Asperger son el Trastorno de hiperactividad con déficit de atención (ADHD), los trastornos con tics (como el síndrome de Tourette), la depresión, los trastornos de la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (OCD).

¿Por qué se le llama síndrome de Asperger?


En 1944, un pediatra austriaco llamado Hans Asperger observó a cuatro niños en su práctica que tenían dificultad para integrarse socialmente. Aunque su inteligencia parecía ser normal, los niños carecían de habilidades no verbales de comunicación, no podían demostrar empatía por los demás, y eran torpes físicamente. Su forma de hablar era inconexa o demasiado formal, y el interés absorbente en un solo tema dominaba sus conversaciones. El Dr. Asperger llamó a la afección “psicopatía autista” y la describió como un trastorno de la personalidad principalmente marcado por el aislamiento social.

Las observaciones de Asperger, publicadas en alemán, no se conocieron ampliamente hasta 1981, cuando la médica inglesa Lorna Wing publicó una serie de estudios de casos de niños que mostraban síntomas similares, a lo que ella denominó síndrome de “Asperger”. Los escritos de Wing fueron ampliamente publicados y popularizados.

El síndrome de Asperger se convirtió en una enfermedad con diagnóstico diferenciado en 1992, cuando fue incluida en la décima edición publicada del manual de diagnóstico de la Organización Mundial de la Salud, Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-10), y en 1994 fue agregada al Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales IV (DSM-IV), el libro de referencia diagnóstica de la Asociación Psiquiátrica Americana. Sin embargo, los estudios científicos no han sido capaces de diferenciar definitivamente al síndrome de Asperger del autismo de funcionamiento alto.

Debido a que el autismo se define por un grupo común de conductas, los cambios propuestos a ser anunciados en el DSM-V, que se espera que entren en vigencia a mediados de 2013, representarán las diversas formas bajo una única categoría de diagnóstico, trastornos del espectro autista (ASD).